Nunca llegas sola
Por
Trini de diio
|
10
minutos
.png)
El triatlón es uno de los deportes más individuales que existen: nadas sola, pedaleas sola, corres sola.
Y las ventas también lo son: tu meta, tus números, tu pipeline, tu comisión. El estereotipo del “lobo solitario” no es gratuito.
Excepto que yo no creo en ninguna de esas dos ideas.
Cuando empecé en el triatlón y cuando me integré a diio, entendí algo que hoy tengo clarísimo: compites sola, pero nunca llegas sola.
Mi primer Ironman de Pucón (1,9 km de nado, 90 km de bici y 21 km de trote) no lo habría empezado, y mucho menos terminado, sin mi club. El club es el que te espera a las 5 de la mañana para nadar, el que está en la misma onda que tú. El que te empuja cuando estás cansada, cuando las piernas no dan más y el ritmo empieza a caer.
Si no hay alguien recordándote que puedes un poco más, es muy difícil seguir avanzando a buen ritmo.
En ventas B2B pasa exactamente lo mismo. Desde afuera parece un juego individual. Pero si intentas hacerlo sola, te mueres en el intento.
Tanto en ventas como en el Ironman, el performance es 100% colectivo.
En el deporte está quien te entrena, quien te da coaching constante, quien analiza tu data, tu peso, tu alimentación. En ventas también está quien te entrena, quien revisa tus llamadas, quien te ayuda a preparar una reunión, quien trabaja el CRM, quien te comparte insights.
También está quien celebra tu cierre como si fuera propio.
Y eso no se da en todas las empresas. Para mí, eso es de lo que más destaco del team con el que trabajo hoy.
En el Ironman fue igual.
Crucé la meta en Pucón y tenía a gran parte del club esperando. Y claro, se te caen las lágrimas. Porque en ese momento entiendes que ese logro no es solo tuyo.

Hablando con mi mamá después de la carrera, me di cuenta de algo que siempre me ha movido: nunca he disfrutado ganar o celebrar sola. Siempre ha sido en familia, con amigas, en equipo. Si no es compartido, no me motiva tanto.
Lo que sí me mueve es construir equipo. Motivar y que me motiven. Cumplir metas, sí, pero tanto personales como grupales.
Ahora se viene mi segundo Ironman, en Palma de Mallorca en mayo. Estoy en llamas entrenando. Pero más allá del desafío físico, lo que más me entusiasma sigue siendo lo mismo: el equipo detrás.
Creo profundamente que el alto rendimiento no es individual y nunca lo va a ser. Tiene cultura, tiene teamwork, tiene energía colectiva.
Siempre he dicho que ni en el Ironman ni en las ventas gana el más fuerte. Gana el que mejor equipo construye. El que participa. El que aporta buenas vibras. El que quiere lo mejor para sí mismo y para el resto.
Porque sí, puedes competir sola.
Pero nunca llegas sola.
.png)

Let them sell
diio analiza tus conversaciones y te ayuda a priorizar, moverte rápido y tomar mejores decisiones.
Pruébalo gratis

.avif)




